La prueba del carbono-14
Nuevas conclusiones fruto del trabajo de los científicos Raymond Rogers y Anna Arnoldi muestran por qué la prueba del carbono-14 realizada por tres laboratorios en 1988 arrojó una datación errónea sobre la Sábana Santa.La atmósfera de la Tierra es bombardeada de forma constante por rayos cósmicos, los cuales están formados por electrones, neutrones y núcleos atómicos. La atmósfera terrestre nos protege de los rayos cósmicos y en ella se da una reacción en la que se produce captura de neutrones por el isótopo nitrógeno-14 (el nitrógeno atmosférico) para producir el isótopo radiactivo carbono-14.
¿Qué son los isótopos? Dos átomos son isótopos cuando teniendo el mismo número atómico (mismo número de protones en su núcleo) poseen distinto número másico (distinto número de neutrones en su núcleo). El número másico es la suma de protones y neutrones en el núcleo. Otros ejemplos de isótopos del carbono son el carbono-12 y el carbono-13. Ejemplos de isótopos del hidrógeno son el protio (hidrógeno-1 o simplemente hidrógeno), deuterio (hidrógeno-2) y tritio (hidrógeno-3).
Volviendo al tema en cuestión, los isótopos de carbono-14 entra en la biosfera, donde las plantas toman el dióxido de carbono para realizar la fotosíntesis. Los animales comen plantas y exhalan el carbono-14 como dióxido de carbono. El C-14 que se pierde por desintegración radiactiva se renueva constantemente en la atmósfera, a raíz de los rayos cósmicos (es un ciclo). En este ciclo se produce un equilibrio donde la relación entre carbono-14 y carbono-12 permanece constante en los seres vivos. Sin embargo, al morir una planta o animal el C-14 no vuelve a renovarse, por lo que la relación entre C-14 y C-12 disminuye. Esto mismo ocurre en los átomos de carbono presentes en el carbón, petróleo, en la madera, momias egipcias y, por supuesto, en la Sábana Santa. Después de algunos años, hay menos carbono-14. A través de unos cálculos de cinética química se puede determinar la edad del objeto deseado en base a la concentración de C-14.
Ahora, centrándonos en el tema en cuestión (la Sábana Santa) cabe preguntarse si las pruebas independientes que hicieron tres laboratorios en 1988 fueron correctas. Desde luego, que tres laboratorios se equivoquen sobre el mismo tema no es en absoluto imposible.
Un hecho que es de sentido común es que al intentar medir una variable la perturbamos y la medida obtenida no es exacta. Es cierto que el método del carbono-14 se aplica en la datación, pero también es cierto que sobre las muestras observadas se pueden realizar involuntariamente modificaciones que invaliden la prueba del C-14. Los incendios sufridos por el lienzo pudieron modificar la datación correcta. El científico del Centro Internacional de Sindonología, Mario Moroni, obtuvo de unas excavaciones en Gedi (Israel) fragmentos de lino, y los envió a los laboratorios de Tucson (uno de los que llevó adelante el análisis de 1988), Toronto y Moscú para que los datasen con el radiocarbono. Los tres laboratorios coincidieron en que las muestras pertenecían al siglo II. Más tarde envió nuevos fragmentos de los mismos tejidos a estos laboratorios, después de someterlos a las condiciones de un incendio de 200 grados centígrados de temperatura envueltos en plata; la datación resultante correspondía a un tejido del año 1200. La Sábana Santa fue sometida durante el estudio de los miembros del STURP a más de 6000 disparos de flash y rayos X. (Catholic.net)
Podría ser una prueba concluyente: las propiedades intrínsecas de la Sábana Santa podrían haberse visto modificadas al estudiarla. Otra prueba posible sería que la radiación que formó la imagen podría haber alterado igualmente el lienzo. Sin embargo, según el trabajo realizado por Raymond Rogers (científico fallecido este pasado año), del Laboratorio Nacional de los Alamos (Universidad de California) y Anna Arnoldi, del Departamento de
Ciencias Moleculares Agroalimentarias (Universidad de Milán), las hipótesis que acudían a diferentes radiaciones para explicar la formación de la imagen (de lo que hablaremos en otro artículo) pueden ser totalmente descartadas. La explicación según estos científicos es mucho más simple: la prueba del carbono-14 se hizo sobre una muestra inválida y, por tanto, los tres laboratorios obtuvieron una datación errónea. Para ser más exactos, tras uno de los incendios sufridos por la Sábana Santa, ocurrido éste en 1532, unas monjas remendaron el lienzo en un intento de repararlo. Fue, sin duda, un gesto piadoso pero inútil y erróneo para la ciencia.¿Por qué ese empeño de algunos en creer hasta el final que la prueba del carbono-14 fue realizada correctamente? Es curioso: mientras para los creyentes no es en absoluto necesario que la Sábana Santa sea auténtica, para muchos ateos parece imprescindible que se demuestre su falsedad. ¿Por qué? Porque una vez que el método científico muestra su veracidad y, por tanto, el lienzo puede situarse en torno a la época de Jesucristo, hay que realizarse preguntas por necesidad. ¡Y cómo temen eso!
De todos modos, las conclusiones sorprendentes obtenidas sobre la Sábana Santa indican, por sentido común, que algo debió fallar en los resultados obtenidos por el método del carbono-14. Pero de eso hablaremos otro día.
Muchas gracias.
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